Tengo 34 años y una mordida cruzada unilateral. Para la mirada no especializada no es notorio y afortunadamente no implicó nunca alguna molestia funcional. Sin embargo, era la condición sine qua non para encabezar posteriormente un tratamiento de ortodoncia. Al margen de lo estético, tengo un paladar bastante estrecho y la posibilidad de que mi lengua estuviera más a sus anchas (y no lastimarse con los dientes de arriba) era una buena razón, entre otras, para considerarlo.
Una de las opciones era pasar por una cirugía maxilofacial; hasta unos años atrás cada vez que realizaba una consulta de ortodoncia se presentaba esa palabra (en inglés, se conoce como SARPE). Mi opinión era concisa y contundente: ni en pedo.
Hace unos pocos años comenzó a utilizarle un "aparatito" cementado al paladar a partir de microtornillos (MARPE) que gradualmente puede ir corrigiendo y "expandiendo" el maxilar, sin los riesgos y compromisos de SARPE.
Después de idas y vueltas mentales, sueños premonitorios, pesadillas premonitorias, averiguaciones con distintos/as ortodoncistas, decidí arrancar con el tratamiento.
Bienvenides a este blog, es tanto una catarsis como un recurso para que les que quieran iniciarse en este camino, tengan alguna idea de cómo es.
Desde el 09/07 mi paladar va a llevar un curioso pedazo de metal en la boca durante 6 meses, si todo sale bien.
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